domingo, 12 de julio de 2015

Pollo con miel y limón

Hoy toca receta rápida y sencilla de hacer. Está sacada del libro "Mis menús de cada día" de Gordon Ramsay, con algunas pequeñas modificaciones.

Ingredientes:
1 pechuga de pollo troceada
50 ml de vinagre
1 limón
3 cucharaditas de miel
1 cabeza de ajos
100 ml de agua
Tomillo molido, aceite y pimienta negra

Preparación:

Sazonamos el pollo con pimienta y tomillo. En mi caso no le añado sal, pero si lo queréis más sabroso, es el momento de añadirle.

En una sartén, echamos unas 4 cucharadas de aceite de oliva y calentamos. Añadimos la cabeza de ajos completa, pero con los dientes de ajo partidos por la mitad.

Añadimos la pechuga sazonada cuando los ajos empiecen a dorarse, y dejamos hacer el pollo a fuego fuerte.

Cuando la pechuga está cogiendo el dorado, añadimos el vinagre, y dejamos que reduzca un poco.

Cortamos el limón en rodajas finas. Calentamos el agua y la añadimos al pollo. Incluimos las rodajas de limón y las tres cucharaditas de miel y removemos bien. Dejamos reducir un poco el agua y listo.


Es ideal para acompañar con patatas cocidas o con arroz blanco.



Espero que os guste!!



domingo, 10 de mayo de 2015

Pizza de Dña Petrona, revisada por la abuela Fina

La receta de pizza que os presento es diferente a la que habitualmente estamos acostumbrados. A día de hoy está de moda la pizza con masa fina o ultrafina. Sin embargo, con esta receta, haréis una pizza con masa mínima de 1 dedo de grosor, y muy similar al pan.

La receta es originaria del Libro de Dña Petrona, pero en las ediciones nuevas (la mía es la 101), en vez de aparecer la receta para la masa gruesa, aparece ya modificada para la masa fina. Yo tengo la suerte de contar con la abuela Fina, que además de que en su libro si aparece esta receta original, he podido contar con una clase práctica directa y ver en primera persona cómo se hace esta pizza tan original.


Es importante para hacer esta masa, contar con un molde de pizza de hierro pavonado o similar. No sale igual en pizzeras de aluminio o teflonadas, ya que estos materiales, cuecen más que tuestan y no queda igual la masa.

Ingredientes (para un molde de 40 cm):
* Para la masa:
35 gr levadura panadería fresca
500 gr harina de fuerza
1/2 litro de agua tibia
Aceite y sal
* Para la salsa de tomate:
800 gr tomate natural entero en su jugo
Aceite y sal
* Para aderezo de la pizza:
Especias para pizza
Queso pizza
Aceitunas sin hueso 


Preparación:

Calentamos el horno a 50ºC y lo apagamos. Debe estar tibio, pero no caliente, para cuando metamos la masa de la levadura para que eleve. También calentamos moderadamente el agua.

En un bol, desmigamos la levadura todo lo que podamos.


Añadimos un poco de agua tibia a la levadura y vamos mezclando con 2 cucharadas y media de harina. Debe quedar un bollito pegajoso y denso.


Lo tapamos con film transparente y lo metemos en el horno tibio para que suba.



Lo dejamos aproximadamente unos 15 minutos o hasta que haya doblado su tamaño.






Una vez que ha pasado el tiempo, lo sacamos del horno y le quitamos el film transparente. En el agua que nos ha quedado, echamos una cucharadita de sal y comprobamos que sigue tibia. Vamos echando agua y harina y amasamos hasta que se nos haga una masa suave.





Una vez que tenemos la masa preparada, limpiamos bien el molde y lo engrasamos. No tengáis miedo de echarle bastante aceite, ya que la masa lo absorverá.


Extendemos la masa en el molde mojándonos un poco las manos con aceite para que toda la masa quede bien impregnada. La idea es estirarla lo más posible con las manos para que quede homogénea en toda la pizzera.




Comprobamos que el horno sigue tibio y volvemos a meter la masa otros 15 minutos o hasta que haya doblado su tamaño.

Mientras podemos ir haciendo la salsa de tomate.

Picamos los tomates y los dejamos con su jugo natural. Echamos aceite en una sartén y calentamos a fuego vivo.




Cuando el aceite esté bien caliente, añadimos el tomate, con cuidado de que no nos salpique. Mantenemos el fuego fuerte durante los 10 primeros minutos o hasta que se haya consumido bastante el jugo. No dejéis de remover, que en este punto es fácil que se pegue.


Una vez que se ha consumido un poco el jugo, bajamos el fuego, añadimos un poco de sal y lo dejamos reducir durante unos 20 minutos o hasta que veamos que está casi seco.

Mientras, volvemos a nuestra masa en el horno y comprobamos que haya elevado lo suficiente.


Una vez que ha elevado, calentamos el horno a 190ºC y dejamos cocinar durante unos 15 minutos, o hasta que veamos que está dorada y cocinada y la masa se haya despegado de los bordes.


En este punto, podéis dejarla más o menos tiempo, en función de si os gusta la masa más o menos hecha. La sacamos del horno y extendemos la salsa de tomate.


Añadimos las especias para pizza.




Ahora el queso al gusto.


Y por último, las aceitunas.


Volvemos a meter en el horno unos 5 minutos para que se derrita el queso.



Esta es la receta básica, pero podéis añadirle lo que os guste por encima, como cualquier otra pizza. Os recomiendo que probéis con anchoas, combina muy bien con la salsa de tomate y las aceitunas.


Como podéis ver en el corte, es de aproximadamente un dedo de grosor.

Espero que os guste y que os animéis a hacerla!!

























domingo, 21 de diciembre de 2014

Carne a la holandesa

Una receta fácil para acabar el domingo.

A pesar del nombre que tiene, esta receta no se realiza con la salsa holandesa tradicional, es más, no tiene nada que ver con sus ingredientes. Y es que al ser una receta traspasada verbalmente, no sabría deciros por qué la bautizaron así. De manera que simplemente os la dejo, y espero que la disfrutéis.


Ingredientes:
2 solomillos de cerdo
1/2 litro de leche entera
2 cucharadas de mantequilla
Sal, pimienta, canela y avecrem

Preparación:
Sazonamos los solomillos con sal, pimienta y canela.


Derretimos la mantequilla en una cacerola y sellamos los solomillos.


Una vez sellados, añadimos la leche, que tiene que cubrir un poco más de la mitad de la carne, y le añadimos la pastilla de avecrem.

Mezclamos bien y dejamos cocinar a fuego lento durante aproximadamente 2 horas.
 

La leche se va cuajando poco a poco, y aunque a la vista quede grumosa, no os preocupéis, que es así como se tiene que quedar.

Hay que ir dándole la vuelta a los solomillos de vez en cuando para que no se peguen.

Acabaremos la cocción cuando veamos que se va consumiendo la leche y va tomando un tono un poco más tostado.


La carne queda muy suave y sabrosa, y combina perfectamente con un arroz o patatas cocidas.














lunes, 8 de diciembre de 2014

Pollo con especias

Yo soy de las que no siguen al pie de la letra las recetas, y de vez en cuando mezclo unas con otras. Esto se debe básicamente a dos razones: a veces por que creo que puede combinar varios ingredientes, y a veces porque abro el frigorífico y me doy cuenta de que tengo que gastar alimentos antes de que se me pongan malos.

En esta ocasión, la receta surgió de una mezcla de ambas, quería hacer una receta con pollo, y me pareció bien mezclarlo con la receta del arroz turco picante. Básicamente lo que he hecho es sustituir el pollo por el arroz... y esto es lo que sale:

Ingredientes:

1 pechuga de pollo troceada
1 ajo
1 cebolla
1 cucharadita de curry (yo utilizo de Madras, pero cualquier otro vale)
1 cucharadita de cúrcuma
1 cucharadita de gengibre
Un chorreón de coñac
1 pastilla de avecrem
250 ml de agua
Un puñado de pasas
Aceite de oliva

Preparación:

Picamos el ajo y la cebolla y los echamos a la sartén con un chorreón de aceite de oliva. Dejamos que se hagan a fuego lento.

 

Una vez que esté un poco dorada la cebolla, añadimos la carne, las especias: curry, cúrcuma y gengibre, y el chorreón de coñac, y removemos bien para mezclarlo todo.


Añadimos también la pastilla de avecrem y volvemos a mezclar bien, todo a fuego lento.


Cuando vemos que ya se está haciendo la carne, le añadimos el agua:


Tapamos y dejamos cocinar por lo menos 30 minutos a fuego lento. Vamos moviendo de vez en cuando y comprobando que no le falte agua. Pasados los 30 minutos, lo destapamos, le añadimos las pasas y dejamos cocinar durante 10 minutos más.
 

Está delicioso para comérselo solo, pero si lo queréis acompañar con algo, el cus cus y el arroz blanco, seguro que le van estupendamente.

domingo, 12 de octubre de 2014

SacherTorte

Soy una apasionada del chocolate negro en casi todas sus formas, pero sobre todo, cuando se integra con el bizcocho. Así que entenderéis que la SacherTorte era una que no podía dejar de hacer.

Esta receta viene de la Viena del s.XIX, donde el joven aprendiz de repostería Franz Sacher la creó para agasajar a unos invitados importantes y su hijo Eduard, también repostero, la terminó de hacer famosa al prepararla primero para la confitería vienesa Demel y posteriormente servirla en el Hotel Sacher, que abrió junto con su esposa.

Me imagino que la receta original, solo la tendrán ellos, ya que circulan muchas recetas de la SacheTorte diferentes, a veces en ingredientes y a veces en cantidades. Yo me he decantado por esta que os pongo y que encontré en el blog de Lolita La Pastelera, y que me pareció más cercana a mis gustos.


Ingredientes para la tarta:
6 huevos
140 gr de chocolate negro para fundir
115 gr de mantequilla
75 gr de azúcar glas
90 gr de harina
Mermelada de albaricoque
1/2 cucharadita de azúcar vainillado

Ingredientes para la cobertura:
200 gr de chocolate negro para fundir
200 ml de nata líquida para montar
60 gr de mantequilla


Preparación:

Es importante tener preparados los ingredientes ya medidos, antes de empezar con la receta, y a ser posible que estén a temperatura ambiente, para que al mezclarlos no cambien de textura.

Dicho esto, separamos las claras de yemas.
 
En el bol de las yemas, añadimos el azúcar vainillado, removemos para que integren bien y reservamos.


Montamos las claras a punto de nieve y vamos añadiendo el azúcar glas poco a poco (en la receta original era azúcar normal, así que puede usarse también). Una vez que tengamos el merenque listo lo reservamos.


Derretimos el chocolate, o bien en el microondas o al baño maría. Yo recomiendo la segunda opción, que aunque es más lenta, no tienes el inconveniente de que puedes quemar el chocolate en el microondas si no calculas bien el tiempo. Una vez derretido, añadimos la mantequilla y removemos bien hasta que se derrita. Lo dejamos enfriar.
 
 
Una vez que el chocolate está templado, lo añadimos a la mezcla de yemas que teníamos previamente, con cuidado de remover bien para que no cuajen las yemas con el calor del chocolate.


Añadimos la mezcla de chocolate, a la que teníamos hecha de merengue. Deberemos hacerlo poco a poco y con movimientos lentos y envolventes para no bajar la mezcla.


Tras mezclarlo bien, le añadimos poco a poco la harina tamizada y seguimos mezclándolo hasta que hayan ligado todos los ingredientes.
 

Prepararmos un molde de horno, en mi caso fue uno de 20 cm de diámetro, lo engrasamos y añadimos la mezcla.


Metemos la mezcla en el horno a 180ºC (que previamente habíamos calentado a 200ºC) y lo dejamos unos 40 minutos, o hasta que al pincharlo salga limpio.


Al sacarlo del horno, lo dejamos entibiar antes de desmoldarlo, y posteriormente lo dejamos enfriar sobre una rejilla.


Una vez frío, lo cortamos por la mitad, más o menos y lo rellenamos con la mermelada de albaricoque. Lo volvemos a dejar sobre la rejilla para terminar con la cobertura.
 


En cuanto a la cobertura, en un cazo calentamos la nata, pero sin que llegue a hervir. Una vez caliente, añadimos el chocolate y mezclamos hasta que se derrita por completo. Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla hasta ligar todos los ingredientes. Ya tenemos nuestra cobertura.
 

Para bañar la tarta, lo más fácil es ponerla sobre una rejilla con un recipiente debajo para que recoja el exceso de chocolate que cae de la tarta. Vertemos la cobertura de chocolate en el centro de la tarta y nos ayudamos con una pala para repartir uniformemente. Dejamos unos minutos para que el chocolate se enfríe y ya está lista para presentación.



Está deliciosamente buena e irresistible, espero que la disfrutéis!!