lunes, 8 de febrero de 2016

Bizcocho de mincemeat, Robling School

Siempre estoy atenta a nuevas recetas, y sobre todo cuando pruebo cosas ricas ricas!! Y estas navidades me topé con esta en Robling School, la academia de inglés a la que asisto. Una de mis profesoras, Martha, nos hizo algunas recetas típicas inglesas y entre ellas estaba este bizcocho de mincemeat, el cual me cautivó.

El mincemeat es una mezcla de fruta seca, licores y especias que originalmente incluía carne y que se presentaba en tartaletas o pasteles (Mince Pie). A día de hoy se vende en supermercados ya preparada, y aunque se pueden rellenar tartaletas con ellas, el sabor es muy intenso y es casi preferible diluirlo un poco, de modo que se puede hacer incorporándolo a la receta típica del bizcocho de yogur, y esa es la que os dejo.


Ingredientes:
3 huevos
1 yogur natural
3 medidas de yogur de harina
2 medidas de yogur de azúcar
1 medida de yogur de aceite, salvo un dedo que será de leche
1 sobrecillo de gaseosilla el Tigre
1 cucharada de levadura
1 bote de mincemeat

Preparación:

Precalentamos el horno a 180ºC.

Batimos los huevos bien, hasta que se haga una masa cremosa. A continuación añadimos el yogur natural y seguimos mezclando.
Lo siguiente que hay que añadir es el azúcar y a continuación la leche y el aceite, mezclamos y reservamos.
Mezclamos la harina con el sobre de gaseosilla y la levadura y lo incorporamos a la mezcla anterior. Una vez que esté mezclado, dejamos reposar en el frigorífico durante 10 minutos.


Por último, añadimos el bote entero de mincemeat y terminamos de mezclar.

Engrasamos un molde para el horno y echamos la mezcla.
Metemos al horno durante 60 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Es posible que a mitad de cocción necesitéis tapar el bizcocho para que no se le queme la parte de arriba.

Sacamos del horno y dejamos enfriar un poco antes de desmoldar y después lo dejamos sobre una rejilla para que se enfríe totalmente.







Como veis, las pasas y relleno se quedó mayoritariamente en la parte de abajo. Tengo que ver la forma de que se reparta más uniformemente para que sea más agradable a la hora de comer. Se aceptan sugerencias al respecto.

El sabor es estupendo y la textura algo más densa que el bizcocho de yogur. Espero que os animéis a probarlo y me contéis qué tal os ha ido!!

lunes, 1 de febrero de 2016

Pollo estilo Oriente Medio

No sé qué cocinar en fin de semana, pero no quiero echarle mucho rato y que sea sano... esto se puede solucionar de varias maneras...comiendo fuera, pidiendo comida a domicilio, sacando algo que tengas congelado... o puedes sacarte de la manga una receta rápida que te solucione la comida del domingo.

En este caso nos bastó con pechuga de pollo, pimientos y especias que se usan habitualmente en Oriente Medio, tipo jengibre, cúrcuma y curry... de ahí el nombre de la receta, totalmente inventado, claro está.


Ingredientes:

1 pechuga de pollo troceada (1 kg aprox.)
2 cebollas medianas
2 pimientos verdes italianos medianos
2 pimientos rojos italianos medianos
1/2 vaso de vino blanco
2 hojas de laurel
1 cucharadita de jengibre
1 cucharadita de curry de madras
1 cucharadita de cúrcuma
1/2 cucharadita de estragón
2 granos de cardamomo
Aceite y sal
Preparación:

Pelamos y troceamos las cebollas y los pimientos y reservamos.

En una sartén, cubrimos el fondo de aceite y calentamos. Añadimos el pollo, removemos un poco a fuego fuerte y cuando ya no se pegue al fondo, bajamos el fuego y añadimos el laurel, la sal y todas las especias. Removemos bien para que se impregne todo el pollo. Dejamos cocer unos 5 minutos.
 
Mientras, en otra sartén con un poco de aceite, añadimos las cebollas y dejamos que se doren un poco. A continuación añadimos los pimientos y dejamos cocinar.
Volvemos al pollo y le añadimos el vino blanco. Dejamos que se reduzca.
 Una vez que estén cocinados los pimientos, los reservamos hasta que se haya consumido el vino en el pollo. A continuación añadimos los pimientos y la cebolla al pollo y mezclamos bien. Dejamos cocinar durante unos  minutos para que se integren los sabores.
Dejamos reposar un rato y listo para comer.

 Podéis acompañarlo con una ensalada, con arroz o pasta o incluso hacer burritos o fajitas... aunque para esta última opción sería más recomendable utilizar las especias apropiadas para ello.


lunes, 25 de enero de 2016

Bizcocho de nata

Me gusta llevarme al trabajo algo que picar para media mañana... una pieza de fruta, frutos secos, o algo dulce, pero tienen que ser cosas que no manchen mucho y que sean fáciles de comer sin mancharse o manchar mucho lo que hay alrededor, así que siempre estoy atenta a bizcochos nuevos que reúnan estas características, y así es como me decidí a hacer este.


Es realmente fácil y rápido de hacer, una variedad del bizcocho de yogur y dada su simplicidad se presta a acompañarlo con mermelada, chocolate o incluso mojarlo en leche.


Ingredientes:

1 vaso (200 ml) de azúcar
1 vaso de harina de repostería
1 vaso de harina de fuerza
4 huevos medianos 
200 ml de nata para montar
1/4 de vaso de aceite de oliva
1/8 de vaso de coñac
1 cucharadita de vainilla azucarada
1 cucharadita de levadura

Preparación:

Precalentamos el horno a 180ºC.

Batimos los huevos, a ser posible con varillas electricas, hasta que queden cremosos.


Añadimos el azúcar y seguimos mezclando bien.


Incorporamos uno a uno la nata, el aceite, el coñac y la cucharadita de vainilla azucarada.


Una vez que esté bien mezclado, tamizamos las harinas junto con la levadura e incorporamos poco a poco. Una vez que esté más o menos integrado, lo pasamos por las varillas electricas para que quede una crema suave.




Engrasamos el molde con aceite y vertemos la mezcla.



Metemos al horno durante 30 minutos o hasta que metamos el pincho y salga limpio.


Apagamos el horno y dejamos atemperar dentro unos 10 minutos. Lo sacamos y dejamos enfriar antes de desmoldar.


A partir de aquí, podéis hincarle el diente como queráis!!

Si no lo vais a consumir en unos pocos días, os aconsejo que lo cortéis en trozos para congelarlo. El tamaño de las raciones ya lo decidís vosotros en función de lo que tengáis en mente. Una vez descongelado se queda como si lo acabarais de hacer.

Espero que os guste y lo disfrutéis!!



lunes, 18 de enero de 2016

Fideos chinos inspiración Vanesa

Hace unos cuantos años nos fuimos un grupo de amigos de casa rural a la Alpujarra granadina, y estando allí, una de las amigas nos hizo una receta de pollo chino que hemos utilizado de inspiración para hacer nuestros fideos chinos.

Ingredientes: (para dos personas)
125 grm de fideos chinos de arroz
2 cebollas pequeñas
1 zanahoria
1/2 pimiento rojo
1/4 cucharadita pimentón rojo picante
1/2 cucharadita tabasco
2 cucharadas de salsa de soja
1 vaso de agua 
Aceite

Preparación:

Preparamos los fideos chinos de arroz, según las instrucciones del paquete, en mi caso había que hervir agua y quitarla del fuego para añadir los fideos durante 4 minutos. Después escurrir y lavar con agua fria.  Reservamos.
Cortar el pimiento y la zanahoria en tiras no muy finas y las cebollas en cuartos. Reservar.
Poner a calentar una sartén a fuego fuerte con un poco de aceite. Añadir el pimiento y la zahanahoria y no dejar de remover para que no se peguen. 

Cuando estén un poco dorados, añadir la cebolla y seguir removiendo a fuego fuerte.

Una vez que esté dorada la cebolla añadimos el vaso de agua, las dos cucharadas de salsa de soja, y las especias. En este punto se podría añadir sal si os gusta la comida más sabrosa, pero al ser la salsa de soja tan salada, os recomendaría que no le echárais, ya que al reducir la salsa se concentra la sal y se os podría quedar una salsa demasiado salada.


Dejamos reducir un poco el líquido, y antes de que se evapore del todo, bajamos el fuego y añadimos los fideos que teníamos reservados. Mezclamos bien y dejamos que se integren los ingredientes.


Y ya están listos para degustar.


Pueden acompañarse con pollo, o incluso añadir el pollo a la receta.


Espero que la disfrutéis!!





domingo, 10 de enero de 2016

Apfelstrudel (Hojaldre de manzana)

Ya sé que parecer difícil de pronunciar, pero la receta es realmente fácil de  hacer y seguro que no tenéis ningún problema con ella.

Es posible que os encontréis muchas variedades de esta receta que incorporan distintos ingredientes, sin embargo me he quedado con esta que me trae muy buenos recuerdos de mis años de estudiar alemán en la escuela de idiomas, ya que la aprendí de una lectora que tuvimos en clase y que nos enseñó distintos platos típicos alemanes para una fiesta de la escuela.


Ingredientes:

1 placa de hojaldre (congelada o fresca)
45 gr de pan rallado
100 gr de nueces picadas
3 manzanas medianas
100 gr de azúcar morena
1 cucharadita de canela
1/2 vaso de ron
1 huevo (para pintar el hojaldre)

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º.

Si la placa de hojaldre es congelada, hay que sacarla unos 10 minutos antes para que se descongele y poder moldearla.


Ponemos la placa de hojaldre en papel de horno y la extendemos con un rodillo casi doblando su tamaño inicial.


Una vez extendida, empezamos a añadir los ingredientes en el centro del hojaldre, ya que hemos de tener en cuenta que después hay que taparlo con los bordes. En primer lugar ponemos el pan rallado.




 
Seguidamente ponemos las nueces picadas.
 
 


Pelamos y troceamos las manzanas medianas. Suelo utilizar la variedad golden, pero no creo que haya problema en utilizar cualquier otra variedad.
 
 


Espolvoreamos por encima el azúcar moreno y la cucharadita de canela y a continuación regamos con el ron.


Ahora hay que cerrar el hojandre sobre si mismo, primero los extremos.



 
Y a continuación un lado sobre el otro.



 
Finalmente pintamos con huevo e introducimos en el horno durante 30 minutos o hasta que el hojaldre quede dorado.




Durante la preparación, destacará el olor a manzana y canela, y una vez que lo saquéis, podréis degustar esos mismos sabores al probarlo.





Espero que la podáis disfrutar tanto como yo!!